Cómo se elabora el champán

El secreto para obtener un champán de alta calidad se basa en el centenario método champenoise y en un cuidado proceso de selección de la uva

El champán es un vino espumoso originario de la región francesa de Champaña-Ardeñas, a la que debe su nombre. Esta zona se encuentra a unos 150 kilómetros al nordeste de París y es la primera región agrícola del país. Muchas fuentes atribuyen el descubrimiento de este espumoso a Dom Pierre Pérignon, el monje benedictino que optimizó el método champenoise, aunque el champán que bebemos hoy en día no comenzó a producirse hasta mediados del siglo XIX, cuando el químico Louis Pasteur estudió el proceso de fermentación.

El método champenoise –también empleado en la obtención del cava– es un proceso de cuatro fases:

  • Fermentación inicial y embotellado.
  • Segunda fermentación alcohólica, inducida mediante la incorporación de algunos gramos de levadura y azúcar (para que un champán fermente y asimile todas las levaduras es necesario más de un año).
  • Remouage o trasiego del vino, etapa en que la botella se coloca boca abajo y se va rotando para que todo el sedimento de levadura se deposite en el cuello de la botella.
  • Degorgemént o destapado, cuando se quita todo el sedimento, previamente congelado. Cuando se retira el tapón, también se pierde algo de líquido, que es sustituido por vino mezclado con azúcar (liqueur d’expedition).

Principalmente, el champán se elabora con tres tipos de uva: chardonnay (uva blanca), pinot noir (uva negra) y pinot meunier (uva negra). Aunque de forma muy minoritaria, también es posible utilizar uva arbanne, petit meslier, pinot de juillet, pinot gris, pinot rosé y pinot blanc.

En función del tipo de uva que se utilice, se consiguen champanes de distinto tinte. Por ejemplo, si se utiliza un 100% de chardonnay, se produce un champán blanc de blancs. En cambio, con un 100% de pinot noir u otro tipo de uva negra, se obtiene un rosé. Habitualmente, los champanes se elaboran con alrededor de un 60% de chardonnay y un 40% de pinot noir.

Para evitar daños en las pieles y cambios en el tinte del vino, la uva debe cosecharse manualmente. Por lo general, los champanes se elaboran a partir de la mezcla de vinos de distintas añadas, salvo los champanes millesime o vintage, que se obtienen con uvas de una sola cosecha.

Dependiendo de la cantidad de azúcar por litro añadida en el liqueur d’expedition, un champán puede ser Brut Nature o Brut Zéro (menos de 3 g de azúcar), Extra-Brut (menos de 6 g), Brut (menos de 15 g), Extra Sec (12 a 20 g), Sec (17 a 35 g), Demi-Sec (33 a 50 g) o Doux (más de 50 g).

Cada año, en la Champaña se producen unos 300 millones de botellas de champán.

 

Ruinart Blanc de Blancs

100% Chardonnay. Las uvas proceden de los seis mejores crus de la casa. Crianza en rima de seis años. La botella es una replica de un modelo del siglo XVIII. La casa Ruinart es una de las más antiguas, fundada en 1729.

ruinart-champan lafuente.es

PRUÉBALO

Veuve Clicquot Brut

Ensamblaje de uvas procedentes de 15 pagos. Una de las casas más reconocidas de la región de Champagne, fundada en 1772. La casa se caracteriza por los altos porcentajes de Pinot Noir que utiliza en la elaboración.

Veuve-champan Lafuente.es

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