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Mezcal Banhez

Los mezcales Banhez son producidos en Ejutla por una cooperativa familiar y campesina. Los miembros de la cooperativa trabajan juntos para hacer mezcal sostenible y de comercio justo como lo han hecho sus antepasados ​​durante generaciones. Desde la siembra de semillas de agave hasta el embotellado de cada expresión, un miembro de la Cooperativa, un miembro de la familia Banhez, completa cada paso del proceso.

Un poco de historia

Mezcal Banhez nace en Oaxaca de la mano de Francisco Javier Pérez Cruz, cuando vio las dificultades que tenían la familias que elaboraban mezcal. Aunque es una vida dura e insostenible y era parte de la herencia de los mezcaleros, esto era parte de su herencia.

Pero a las dificultades de esta vida, se añadía el hecho de tener que dejar atrás a la propia familia para tener que buscar trabajo, lo que conllevaba que las familias se separasen.

Francisco vio que si podía mantener unidas a las familias trabajadoras e ideaba una manera de que trabajaran hacia un objetivo común podía tener éxito.

Después de regresar a Ejutla con su propia familia, Francisco fue nombrado tesorero del pueblo en 1996 y Alcalde en 1999. 

Aprendió a sembrar y cosechar Espadín trabajando con la finca de su hermano Bertoldo. Su madre le enseñó las mejores condiciones para cultivar plantas fuertes. Tanto su madre como su hermano fallecieron al poco, pero Francisco Javier continuó con el trabajo iniciado por su familia.

En 2004 fue elegido presidente del Consejo Nacional del Mezcal y luego, tras recibir fondos federales, logró establecer viveros y reabrir destilerías en los alrededores de Ejutla. También fundó el Consejo Oaxaqueño del Maguey Mezcal (Oaxaca Mezcal Maguey Council) como una plataforma para que los mezcaleros locales y los miembros de la industria se pudieran organizar.

Su trabajo, inspirado en su propia familia, cambió la tradición de hacer mezcaleros en una comunidad  comprometida con la la calidad de su oficio y ayudándose unos a otros. Hoy la cooperativa de Banhez, unificada por Francisco Javier, forman la Unión de Productores de Agropecuarios del Distrito de Ejutla de Crespo (UPADEC), y la dirige su hijo Luis.

La vida de un mezcalera alguna vez significó un trabajo inconsistente, salarios bajos y un futuro incierto. Las 36 familias campesinas detrás de la Cooperativa Banhez están cambiando esto, mejorando vidas ahora y para las generaciones venideras

La historia del mezcal no puede contarse sin el agave, el maguey o “la planta del siglo”, como también se la conoce. Hay mucha especulación y muchas historias sobre cuándo comenzó la producción de mezcal, aunque las evidencias sugieren que el uso de agave por parte de los humanos pudo haber comenzado hace 11,000 años. Después de que la gente comenzó a cultivar la planta, la composición genética del agave comenzó a evolucionar a medida que varios grupos nativos lo cultivaban en diferentes regiones, incluidos los aztecas, zapotecos, mixtecos y muchos más.

El agave se convirtió en una pieza clave y muy importante de la vida cotidiana de los pueblos aborígenes que lo usaban, pues lo utilizaban para confeccionar tanto ropa, como herramientas, medicinas… También fue adorado en la antigua Mesoamérica. Mayahuel era la personificación de la planta del maguey y fue reconocida como la diosa de la fertilidad y la alimentación.

En Oaxaca, los paisajes escarpados originaron que las comunidades se veían obligadas a vivir unos aislados de otros, lo que originó con el tiempo la aparición de muchos dialectos, diferentes tradiciones y una variedad ingente de elaborar el mezcal. Y debido a que el agave puede prosperar en una variedad de climas, el entorno en el que se cultiva jueva un papel importante en la complejidad de su sabor.

Gracias a esta vasta historia y diversidad cultural, es lo que ha hecho del mezcal uno de los licores más antiguos y complejos del mundo. 

La Cooperativa Banhez está comprometida con la elaboración del mezcal de manera sustentable utilizando técnicas artesanales. Hornos de barro a leña revestidos con piedra de río local, tahonas tiradas por caballos, fermentación naturales y destilación en lotes pequeños, definen el trabajo de toda una vida de los mezcaleros.

El Proceso de Cultivo del Mezcal

Paso 1: Crecimiento

El proceso de crecimiento comienza con una única semilla. Las familias que plantan el agave conocen esta tierra desde hace siglos y cuidan mucho de que los campos se cultiven orgánicamente y de forma natural.

Este método de semicultivo fomenta que las plantas silvestres, los murciélagos y los insectos y aves pueblen los campos, manteniendo la cosecha saludable.

Paso 2: Cosecha

Un agave alcanza la madurez una sola vez en su vida. Para cosechar las plantas, en primer lugar los mezcaleros cortan el quiote, esperan, luego cortan las exteriores y desentierran la piña, que es el corazón de la planta.

Paso 3: Tueste

Las piñas, una vez cortadas, se parten y luego se tuestan en pozos de tierra revestidos con piedras de río. Después de que las piedras se calientan con fuego de leña, las piñas se cargan, se cubren con la pulpa del agave seca y triturada de cosechas anteriores y se tuestan entre tres y siete días, dependiendo de la temperatura y la humedad y el sabor deseado.

Paso 4: Triturado

Una vez que las piñas asadas se han enfriado, se cortan en trozos más pequeños y se colocan en la tahona. La rueda de piedra gigante es tirada por un caballo o un burro, triturando las piñas para prepararlas para la fermentación.

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Mezcal Banhez Espadín & Barril

Compuesto por 90% de espadín y 10% de agave de barril, este mezcal es deliciosamente suave, floral y afrutado (piña, plátano). Banhez Ensamble es perfecto para quienes prueban mezcal por primera vez y maravilloso para la innovación en cócteles.